Era una tarde de verano, anochesia en la ciudad
entre el flamenco, el vino tinto y una canción de serrat,
me hechizó aquella mirada llena de alma y picardía,
la alegría de su cuerpo despertaba un huracán,
Como olvidar tus ojos verdes esmeralda, que me robaron hasta el alma.
que me han dejado el corazón en soledad.
como olvidar tu canto de sirena que ahora
corre por mis venas y me puede envenenar.
como olvidar.